Al regreso a San Sebastián volvimos a integramos en la iglesia, trabajando a pleno tiempo y colaborando con Manuel Corral, con quien ya lo habíamos hecho anteriormente. Huelga decir que el llamamiento a la obra se caracterizaba por un deseo de servir al Señor y a su pueblo, viendo la necesidad que teníamos delante.
Progresivamente el Señor fue poniendo más carga en nuestros corazones, y juntamente con ello, la salida para poder dedicar nuestras vidas por entero a él.
Fue necesario para ello dejar pasar los años para asentar, juntamente con la iglesia y los ancianos, esta inquietud, y finalmente en septiembre de 1989 fuimos encomendados por la iglesia que nos vio nacer en San Sebastián.
Actualidad. Ahora nos encontramos sirviendo al Señor en diversos frentes: En la iglesia en San Sebastián, enseñanza y pastorado fundamentalmente. En diferentes pueblos - Irún, Tolosa, Zarautz - realizando labores evangelísticas junto a otros hermanos.
Nuestra visión está centrada principalmente en establecer nuevas iglesias, pero desde iglesias fuertemente establecidas. Por lo tanto se requiere un trabajo de evangelización desde una condición espiritual fuerte y estable por parte de los creyentes. Nuestra preocupación pastoral y de enseñanza está totalmente ligada a la de la evangelización en este sentido. Es por eso que creo que España necesita ser evangelizada, desde iglesias fuertemente apoyadas en la Palabra de Dios.
“Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús”
1ª Cor. 1:4.